Potencia del cannabis y dosis


Recuadro 5: Potencia del cannabis

  1. Los países de la UE pueden dividirse en dos grupos distintos dependiendo de cuál sea el producto más consumido, la hierba del cannabis o la resina. De los países de los que se dispone de información, la resina de cannabis es más común en Alemania, Irlanda, Portugal y el Reino Unido, mientras que se consume más hierba de cannabis en Bélgica, la República Checa, Estonia, los Países Bajos y Austria.

  2. No se ha producido una tendencia al alza señalada en la potencia de la hierba del cannabis ni de la resina importadas a Europa. En todos los países de la UE, con la posible excepción de los Países Bajos, la mayoría del cannabis consumido es de importación, aunque faltan datos sistemáticos sobre la disponibilidad de la cantidad de hierba de cannabis producida a escala nacional.

  3. El cultivo en interiores de cannabis es común hasta cierto punto en todos los países europeos. En los Países Bajos, se calcula que este producto representa más de la mitad del cannabis consumido, pero en la mayoría de los países tienen más importancia los productos importados.

  4. La hierba de cannabis cultivada en interiores mediante métodos intensivos (por ejemplo, sistemas hidropónicos con luz artificial, propagación por esquejes y control de la duración del día) suele tener un contenido en THC mayor que la droga importada. Aunque la potencia de la hierba de cannabis cultivada en interiores puede “cortarse” con la del cannabis importado, la potencia media del cannabis producido localmente puede ser dos o tres veces mayor que la del cannabis importado.

  5. Los aumentos de la potencia en general notificados por algunos países pueden atribuirse casi en su totalidad a un incremento del porcentaje de cannabis de producción local que se consume.

  6. Teniendo en cuenta la información disponible sobre la cuota de mercado de los distintos productos del cannabis, la potencia efectiva se ha mantenido relativamente estable en casi todos los países durante muchos años, en torno al 6 % y 8 %. La única excepción son los Países Bajos, donde en 2001 se registró una potencia del cannabis del 16 %.

  7. En los Países Bajos, la resina de cannabis producida a escala local tiene un contenido de THC relativamente alto, pero este material sigue siendo poco común en ese país y casi desconocido en el resto de países.

  8. Las declaraciones en los medios de comunicación según las cuales la potencia del cannabis ha aumentado 10 veces o más en los últimos años no se basan en los escasos datos procedentes de los Estados Unidos o Europa. Los mayores aumentos de potencia duraderos parecen haberse registrado en los Estados Unidos, si bien cabe tener en cuenta que antes de 1980 la potencia del cannabis en los Estados Unidos se situaba por debajo de la media europea.

  9. La conclusión general del estudio es que se han producido algunos pequeños cambios en el contenido de THC en algunos países, que se deben a la relativamente reciente aparición en el mercado de cannabis cultivado domésticamente en grandes cantidades en la UE. Asimismo, cabe señalar que el contenido de THC de los productos derivados del cannabis es extremadamente variable. Existe una necesidad manifiesta de información para desarrollar sistemas de control que permitan realizar una valoración de la cuota de mercado de los distintos productos del cannabis y llevar a cabo un seguimiento de los cambios a lo largo del tiempo. En la actualidad, faltan numerosos datos a este respecto.

  10. El estudio señala una serie de ámbitos importantes que requieren una atención especial si se desea evaluar adecuadamente la potencia del cannabis. Entre éstos se incluyen: consenso en la nomenclatura de los productos del cannabis, un mayor control de la información relativa al mercado, la mejora de los estándares analíticos de los laboratorios y de recogida y presentación de datos en el ámbito europeo, estudios para explorar la relación entre la potencia, el comportamiento del fumador, y los niveles en sangre de THC/metabolitos en Europa, y la necesidad de investigar hasta qué punto el cannabis de alta potencia influye en la exposición a dosis mayores y cualquier posible relación con problemas de salud. Cabe señalar que los costes y beneficios de las distintas respuestas dadas a los diferentes productos derivados del cannabis merecen una atención especial.

Fuente: OEDT, 2004c.


Se ha especulado con que el incremento de problemas y, por tanto, el aumento de las admisiones a tratamiento, se debe en parte a un aumento de la potencia del cannabis. La comprensión de las cuestiones relacionadas con la potencia del cannabis, la dosis que cada consumidor recibe y sus posibles efectos agudos y crónicos, plantea una serie de problemas complejos. El OEDT llevó a cabo un estudio especial para examinar las pruebas científicas existentes en relación con la potencia del cannabis. Los resultados de este estudio pueden encontrarse en el Recuadro 5.

La potencia del cannabis es sólo uno de los factores necesarios para calcular la dosis que recibirá un consumidor durante un período de tiempo determinado (Hall et al., 2001). La vía de administración, la técnica de fumar, la cantidad de cannabis consumido en cualquier sesión y el número de sesiones en las que un consumidor fuma constituyen elementos igualmente o incluso más importantes a la hora de calcular los niveles de exposición individuales. Siempre ha habido, hasta cierto punto, cannabis de alta potencia y esta preocupación no es nueva. También es importante señalar que no se entiende si los consumidores de cannabis modifican su conducta para lograr el efecto de dosificación deseado. Por lo tanto, es preciso seguir investigando en qué medida el cannabis de alta potencia produce necesariamente dosis elevadas.