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Observatorio Europeo de la Droga y las Toxicomanías
Informe anual 2004:
el problema de la drogodependencia en la Unión Europea y en Noruega
Aunque los criterios de diagnóstico reconocidos internacionalmente ofrecen interesantes directrices sobre las definiciones de lo que debe entenderse por consumo de drogas perjudicial, abuso y consumo dependiente, surgen problemas cuando se considera el cannabis a la luz de las pruebas científicas disponibles a escala europea (119). En particular, existen considerables divergencias en cuanto a las principales cuestiones de evaluación. Por ejemplo, existe escaso consenso sobre la definición de términos como “consumo intensivo”, “consumo regular” y “consumo problemático”, y esto dificulta la comparación de los resultados de los distintos estudios. Asimismo, sólo en encuestas se ha intentado evaluar el nivel de “dependencia” o “abuso” entre la población, de conformidad con las definiciones CIE o DSM; en este sentido, vuelven a escasear las herramientas normalizadas que permitirían realizar una comparación convincente de los datos extraídos de distintos estudios u obtenidos entre la población.
Sin embargo, se está trabajando en este sentido. Por ejemplo, un estudio francés actualmente en marcha pretende definir mejor el consumo problemático y desarrollar instrumentos específicos para determinar la frecuencia de consumo, el riesgo percibido y los efectos psicológicos y físicos (Beck, 2003).
Hasta la fecha, la fórmula más comúnmente empleada para medir la intensidad del consumo es el número de días en los que se ha consumido esta droga durante un período determinado de tiempo. El consumo de cannabis diario o casi diario se suele utilizar como indicador de “consumo intensivo”. Aunque el consumo diario de cannabis no implica necesariamente dependencia, es probable que un elevado porcentaje de consumidores diarios recibiría un diagnóstico positivo de dependencia o abuso con arreglo a los criterios de diagnóstico normalizado (CIE-10, DSM-IV). Dado que resulta relativamente fácil medir la frecuencia de consumo y armonizarla en cuestionarios, esta fórmula se incluye en las directrices del OEDT para el Cuestionario Modelo Europeo. Actualmente, nueve países notifican de esta forma datos sobre la frecuencia del consumo de cannabis (120).
(119) Para una definición de “dependencia” y “consumo perjudicial”, véase la Clasificación Internacional de Enfermedades, 10ª edición (CIE-10, Organización Mundial de la Salud), códigos F10 a F19: trastornos mentales y del comportamiento debidos al consumo de sustancias psicoactivas. También se suele utilizar con frecuencia el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (IV edición) (DSM-IV, American Psychiatric Association), que emplea los conceptos “dependencia” y “abuso”.
(120) Grecia, España, Francia, Irlanda, Italia, Letonia, los Países Bajos y Portugal. Los datos de Finlandia no se presentan debido al reducido número de consumidores que participaron en su encuesta del mes pasado (35). El número de casos y de porcentajes por país se presentan en el Cuadro 1 sobre tratamientos en el boletín estadístico.