Conclusión


Gráfico 25 Principales características de un enfoque estructurado en materia de drogas

Gráfico 25

De los datos examinados se desprende que, para las “estrategias nacionales en materia de drogas”, la evaluación es una forma de medir el grado de aplicación –avances, logros e incluso fracasos– para emitir un juicio sobre la misma, en lugar de evaluar el impacto sobre la situación general del fenómeno de la drogodependencia. Se trata de una conclusión importante. La mayoría de países que durante décadas se han enfrentado al problema de las drogas ahora son capaces (o muestran su voluntad) de poner en marcha, mediante sistemas de supervisión, un mecanismo de base que les permita medir el fenómeno de las drogas y los resultados de sus esfuerzos. Así pues, las políticas en materia de drogas pueden considerarse más responsables que antes, lo que ya constituye por sí solo un logro importante.

Unos pocos países han ido más lejos al anunciar que, además de desarrollar sistemas de supervisión, realizarán una evaluación de la aplicación de la “estrategia nacional en materia de drogas”, entendiendo como tal un estudio científico para valorar si la estrategia, ya sea en parte o en su totalidad, merece la pena. No obstante, hasta la fecha no hay indicios de ninguna evaluación científica del impacto asociado con las estrategias nacionales en materia de drogas.

En general, los países que aplican un enfoque más estructurado con respecto a la política en materia de drogodependencia, es decir, que cuentan con una “estrategia nacional” general por escrito orientada hacia objetivos concretos, un mecanismo central de coordinación con un coordinador nacional, en última instancia, y un sistema de supervisión sólido, afirman contar con un proceso de evaluación más complejo (Gráfico 25). Parece que la existencia de un enfoque más estructurado, que constituye un compromiso político y financiero, representa un requisito previo para poder adoptar un enfoque de evaluación más desarrollado con respecto a las estrategias nacionales en materia de drogas. No obstante, convendría profundizar en los estudios para confirmar esta hipótesis.

La difusión de una cultura de supervisión y valoración ha contribuido al conocimiento del problema de la drogodependencia en la UE y, por tanto, se ha creado el marco adecuado para tomar decisiones mejor fundadas. En la actualidad, en las estrategias nacionales en materia de drogas, la evaluación se considera como un elemento decisivo de responsabilidad, rendimiento y prudencia financiera. Numerosos proyectos e intervenciones específicas en el ámbito de las drogas ya contienen un elemento de evaluación y, si se amplía a la principales intervenciones estratégicas en materia de drogas, esto contribuirá de forma gradual a determinar la eficacia de las estrategias nacionales en materia de drogas en Europa.