Apoyo psicosocial en los tratamientos de sustitución

Aunque en general se reconoce que los tratamientos de sustitución deben complementarse con apoyo psicosocial, esta práctica no suele ser habitual en este tipo de tratamientos. En la República Checa, Alemania y los Países Bajos, la falta de recursos limita la capacidad de ofrecer un servicio de apoyo psicosocial adecuado. En Noruega, en teoría debería asignarse un trabajador social a todos los pacientes que reciben tratamiento de sustitución, aunque en la práctica no siempre hay recursos suficientes. Un estudio danés señaló que los pacientes a los que se administra metadona y que no reciben apoyo psicosocial consumen una segunda droga en mayor medida que los que sí lo reciben. Se está investigando en la actualidad si una ampliación de los servicios de apoyo psicosocial mejoraría los resultados del tratamiento (Pedersen, 2001). El Colegio de médicos de Irlanda ha elaborado, basándose en pruebas científicas, unas directrices sobre los tratamientos de sustitución (substitution treatment guidelines, 2003) en las que se destaca la necesidad del componente psicosocial.

No obstante, la utilidad del apoyo psicosocial depende asimismo del valor que los pacientes atribuyen a este tipo de opción terapéutica. Grecia ha notificado que los pacientes tratados con metadona recurren con frecuencia a los servicios de asesoramiento, mientras que en Letonia sólo unos pocos se muestran dispuestos a recibir este tipo de intervención.