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Observatorio Europeo de la Droga y las Toxicomanías
Informe anual 2004:
el problema de la drogodependencia en la Unión Europea y en Noruega
El consumo de heroína y el consumo de drogas por vía parenteral constituyen el principal componente del indicador de consumo problemático de drogas que utiliza el OEDT. Este indicador es una unidad compuesta diseñada para ayudar a realizar estimaciones de las dimensiones del problema de la drogodependencia crónica que en gran parte se encuentra oculto. Las estimaciones del consumo problemático de drogas varían entre 2 y 10 casos por 1 000 habitantes adultos. Las estimaciones de las dimensiones de la población que presenta un consumo problemático de drogas varían considerablemente entre un país y otro y dentro de un mismo país, señalándose cifras relativamente altas en Dinamarca, Italia, Luxemburgo, Portugal y el Reino Unido.
Al parecer, los consumidores problemáticos de drogas en Europa se están convirtiendo en un grupo más heterogéneo. En muchos países, los consumidores problemáticos de drogas se caracterizan históricamente por el consumo de heroína, pero el consumo de varias drogas y de estimulantes se están haciendo más comunes. Aunque resulta difícil adelantar una estimación, al parecer el consumo de heroína es relativamente estable en muchos países, y los niveles de iniciación a su consumo (incidencia) han descendido respecto a la situación reinante en los años noventa. Es posible que este análisis no sea aplicable a los nuevos Estados miembros de la UE.
En Europa se efectúa algo más de una cuarta parte de las incautaciones de heroína de todo el mundo. No se observa una tendencia clara en el volumen de la heroína incautada en la UE, y al parecer dicho volumen parece relativamente estable en general. En términos de volumen y número de incautaciones, el Reino Unido, seguido por España, notifican un mayor número de decomisos que los demás países.
En los países europeos se produce una cantidad limitada de opiáceos, confinada en gran parte a la producción de productos de adormidera consumidos a escala local. Los datos recientes sobre la pureza o el precio de la heroína en la calle no permiten establecer tendencias claras.
Los opiáceos siguen siendo la principal causa de muerte relacionada con sustancias ilegales en Europa. Cada año se notifican entre 8 000 y 9 000 sobredosis mortales, pero esta cifra es sin duda un cálculo demasiado bajo. La mayoría de las víctimas son jóvenes de sexo masculino a finales de los veinte o mediados de los treinta años de edad, si bien la edad en el momento de la muerte va en aumento. Aunque se observa una variación considerable entre un país y otro, en general las muertes relacionadas con la droga aumentaron de forma constante en toda la UE durante los años ochenta y noventa. Entre 2000 y 2001, muchos países señalaron un descenso del número de muertes relacionadas con la droga y, por ende, a nivel de la UE se produjo un descenso reducido pero estadísticamente significativo de las muertes notificadas, las cuales pasaron de 8 838 a 8 306. Sin embargo, el número de muertes sigue siendo alto desde un punto de vista histórico.
Un acontecimiento reciente que causa preocupación son los datos relativos al tráfico de fentanil, un opiáceo sintético cien veces más potente que la heroína. Se han señalado algunos decomisos recientes en varios países ribereños del Mar Báltico y en la Federación Rusa. En Estonia, el fentanil hizo su aparición en el mercado de la droga como sucedáneo de la heroína a finales de 2001, y en Finlandia se incautó un envío importante en 2002.
Los estudios realizados con consumidores de heroína en tratamiento ponen de relieve que existe una considerable diferencia a escala nacional entre quienes se inyectan la droga y los que la fuman. Entre los consumidores de heroína que solicitan tratamiento, menos de la mitad indican actualmente que la consumen por vía parenteral y, en algunos países, esta vía de consumo parece estar cada vez más en desuso. En otras partes, en particular en los nuevos Estados miembros, aunque no sólo en ellos, el consumo de droga por vía parenteral sigue siendo la norma entre los consumidores de heroína. Las estimaciones generales de la prevalencia del consumo de drogas por varía parenteral varían entre dos y seis casos por 1 000 habitantes adultos.
La epidemia de VIH se está extendiendo en algunos de los nuevos Estados miembros y en los países fronterizos, si bien las tasas de incidencia varían considerablemente entre los países de la UE. En Europa Occidental, la aparente estabilización o descenso de la incidencia del VIH se han visto amenazados por algunos nuevos brotes locales que han tenido lugar desde mediados de los años noventa y los continuos elevados índices de infección en algunas poblaciones.
Los índices de infección por el virus de la hepatitis C (VHC) siguen siendo elevados entre los consumidores de drogas por vía parenteral en Europa, y los estudios señalan que entre una cuarta parte hasta la práctica totalidad de los consumidores por vía parenteral estudiados tienen anticuerpos de este virus. En algunos casos se puede observar una relación directa entre los índices de infección por VHC y VIH. En Europa, la infección por hepatitis B sigue siendo común entre los consumidores de drogas por vía parenteral a pesar de que se dispone de una vacuna. La incidencia de la tuberculosis entre los consumidores de drogas por vía parenteral en los Estado miembros de la UE sigue siendo baja, con la posible excepción de algunos países bálticos, pero en algunos países fronterizos con la UE se observan elevados índices de infección.
En general, la inversión en programas de intercambio de jeringuillas para consumidores de drogas por vía parenteral parece haber aumentado en toda la UE. Estonia y Letonia han ampliado rápidamente los servicios en este ámbito, y en Irlanda del Norte y Flandes (Bélgica) se han introducido también programas de intercambio de jeringuillas. No obstante, en algunos países con programas ya establecidos, el número de jeringuillas distribuidas ha descendido, lo que quizá refleje un menor nivel de consumo por vía parenteral. Las principales tendencias del desarrollo de servicios de bajo umbral consisten en una mayor integración con otros servicios de supervivencia, como los refugios y centros de atención primaria, y apuntan hacia una mayor flexibilidad en el horario de apertura. Existen salas de consumo controlado en tres Estados miembros y en 2004 el OEDT publicó un estudio pormenorizado de estas instalaciones.